Al año de haber entrado

al año de haber entrado a trabajar en la universidad me quedé mudo
cuando me enteré que el profesor al que le había reemplazado era un escritor reconocido
un hombre que había fallecido hace más de seis años
justamente en la fecha de mi cumpleaños
y que se había convertido en un monumento cultural local 
por sus publicaciones, por sus intervenciones, pero también por su personalidad

detesto las comparaciones
peor si son casualmente desconcertantes como esta
y no es que la humildad me brote por los poros  
es que busco ser yo
con mis propias publicaciones, intervenciones y personalidad
no, no me gusta llenar el vacío de nadie

por eso debe ser difícil ser tú
sin artilugio alguno
por eso debe ser difícil aceptar que te comparen
muchas veces a la fuerza
pero también debe ser difícil dar la vuelta
cuando la página y las letras hablan de lejanas cercanías

como cuando el Enrique Ayala Mora habló de “la dictadura del robo”*
y uno de tus fans le dijo que era un "vil calumniador"
pensando en que su editorial se refería a ti
¿recuerdas?
esto es lo que el Enrique dijo
aquel 25 de septiembre de 2015:
El dictador llegó al poder con la oferta de que superaría el pasado de dominio de la derecha, que había gobernado con represión, que perseguía a los que discrepaban en forma dogmática y excluyente.

El dictador propició una Asamblea Constituyente en la cual sus partidarios tuvieron mayoría y dictaron una carta fundamental que se dijo era la más avanzada del continente, con reformas progresistas, derechos y garantías que se reconocían por primera vez.

Al inicio de su gobierno, el dictador habló de cambios políticos y llamó a colaborar a personajes radicales y progresistas. Se enfrentó con el clero reaccionario a propósito de las nuevas normas constitucionales. Mucha gente creyó que estaba viviendo en un país distinto, modelo de América Latina.

El dictador tuvo suerte, porque su gobierno recibió fabulosos ingresos públicos como nunca antes en la historia. Y los gastó en suntuosas obras, en ceremonias públicas destinadas a exaltar su imagen ante el pueblo, al que se inducía a verlo como el salvador, el destinado a redimirlo.

Pero con el tiempo, el verdadero carácter del gobierno fue develándose. El dictador montó un aparato de represión feroz. Persiguió a sus adversarios, especialmente a los periodistas, a quienes se insultaba cotidianamente.

Los más distinguidos intelectuales del país sufrieron la reacción gubernamental por el delito de pedir la vigencia de libertades. La libre opinión fue satanizada.

La corrupción arreció en forma inédita, patrocinada por el propio jefe de Estado. Cuando los indígenas y colonos se enfrentaron a sus socios de una compañía extranjera que sobreexplotaba los recursos del Oriente, los mandó a dar bala. La principal obra pública, contratada con un cercano colaborador, costó tres veces más de lo presupuestado.

De una primera etapa de su gobierno pasó a una segunda y a una tercera, hasta que cumplió ocho años ininterrumpidos en el mando, más que ningún otro en la vida republicana. Entonces, dejó de lado las apariencias y con triquiñuelas constitucionales asumió la dictadura desembozada y se mantuvo en el poder apoyado por los oligarcas, adulando a los militares y reprimiendo al pueblo.

El país no lo soportó y se lanzaron a la oposición derechistas, izquierdistas y antiguos colaboradores, que formaron una verdadera “fanesca” política. Los unió el rechazo a la corrupción de la “dictadura del robo”. El dictador pasó a la historia como el peor presidente de todos los tiempos.

Pero al fin le llegó la hora al dictador que gobernó entre 1876 y 1883. Ignacio de Veintemilla cayó por la fuerza de una oposición coaligada que unos llamaban “restauración” y otros “regeneración”. Fugó del país forrado de plata a refugiarse en el extranjero. Juan Montalvo, uno de los periodistas perseguidos, lo llamaba “el mudo”, no porque fuera callado sino por cínico.

__________
* Tomado de Diario El Comercio. Recuperado de https://goo.gl/EYZfFr

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s